Reforma integral de una nave para una tienda de recambios de automóvil en Alicante
El reto
Campos es una empresa de recambios y accesorios de automóvil que quería dejar atrás su tienda del centro de Alicante y trasladarse a una nave de 800 m² en el polígono Llano del Espartal. El espacio de partida no se lo ponía fácil: una nave diáfana con una pequeña oficina de dos plantas y una escalera de caracol que no cumplía ninguna normativa, un techo de chapa que transmitía muchísimo calor y un suelo que había que nivelar. Y 800 metros cuadrados escasos para todo lo que tenía que convivir dentro: tienda, gran almacén de producto, oficinas, aseos y parking para los vehículos de empresa.
A esa lista se sumaba la condición más exigente del cliente: no cerrar la tienda. Había que terminar la obra mientras el equipo trasladaba el stock desde el local antiguo, así que planificamos la ejecución para ir liberando primero las zonas de almacenaje y que pudieran empezar a usarlas cuanto antes.
La solución
Lo primero, dejar la nave sana: nivelamos el suelo, ignifugamos la estructura y proyectamos 850 m² de espuma rígida de poliuretano sobre la cubierta de chapa para frenar el calor, reforzado con una manta de lana mineral sobre el falso techo de la zona de trabajo.
Ganar metros hacia arriba
Como en planta no había sitio para todo, crecimos en altura. El almacén se resolvió con una estructura tipo Mecalux de planta baja más dos alturas, del orden de 400 m² por planta, con iluminación de pasillos mediante pantallas estancas LED IP65 gobernadas por detectores de movimiento, para no malgastar energía. El resto de la nave lo repartimos entre tienda, oficinas, parking y una zona de recepción de paquetería y trabajo con maquinaria.
Una tienda de 120 m² que funciona como un reloj
La tienda mantiene toda la capacidad de exposición y almacenaje de la original en 120 m². Diseñamos abundante mostrador para atender y explicar producto, una zona de caja y cuatro puestos de trabajo (ordenador, TPV e impresora) desde los que llevar también la tienda online. Le dimos varios accesos directos al almacén, porque los empleados entran y salen a por piezas continuamente, y un gran paño fijo de vidrio termoacústico de más de 8 metros para controlar desde la tienda quién entra por la zona de parking. El pavimento se elige según el uso: gres porcelánico de 120×20 imitación madera en la tienda, la zona de más tránsito, y vinílico SPC sobre base aislante en las oficinas, más cálido y agradable para la estancia. Todo bajo un falso techo registrable de lamas de MDF. La climatización se resolvió con equipos tipo cassette inverter de refrigerante R-32 en tienda y oficinas. Y la carpintería acompaña cada uso: una puerta de acceso acristalada de aluminio de dos hojas (serie escaparate, vidrio de seguridad 5+5), puertas correderas sobre armazón metálico para no robar espacio y un cierre enrollable de chapa microperforada motorizado para la nave.
Sobre la tienda levantamos un altillo de almacenaje con estructura metálica de acero S275JR: perfiles IPN 180 y montantes tubulares de 180×180 mm, anclados al pavimento existente con placas de 400×400 mm y pernos de acero corrugado B500S, con uniones soldadas en obra e imprimación antioxidante, y un forjado resuelto sobre tablero estructural de contrachapado. Una solución más rápida y económica que el hormigón, rematada con una única escalera metálica de peldañeado en rejilla electrosoldada galvanizada en caliente que, mediante un descansillo, da acceso a dos zonas distintas —oficina por un lado y almacén por otro—. Los pilares metálicos cada cinco metros, inevitables, dejaron de ser un problema: el interiorismo los integró trasdosándolos con placa de yeso laminado y vistiéndolos con un composite troquelado y vinilos. La tabiquería se resolvió con pladur y, en el lado de las furgonetas, con fábrica de ladrillo y hormigón por seguridad ante posibles golpes.
El parking, la fachada y la marca
El parking se midió al centímetro para que las furgonetas entraran sin robar espacio al almacén ni a la tienda, con una zona de entrega de paquetes integrada. Cerramos el recinto con un vallado metálico de perfiles tubulares de acero lacado a juego con la fachada y una puerta corredera motorizada de apertura automática para la entrada de vehículos. Y la fachada, muy castigada por años de roces de camiones, la recuperamos por completo: saneado de golpes y óxido, una gran lona pretensada de cinco metros de alto sobre una estructura propia de tubo de acero galvanizado y un cuerpo central de panel composite tipo CSC acabado cemento —bandejas de 4 mm con núcleo mineral y cara de PVDF— montado como fachada ventilada sobre subestructura de aluminio. Conservamos la puerta metálica central y la integramos dentro como sujeción, de modo que si el cliente cambia de necesidades en el futuro siga teniéndola disponible.
Todo el mobiliario de tienda se fabricó a medida, alineado con el rediseño de marca que hicimos desde Estudio Malauva, nuestro estudio hermano de branding: el espacio y la identidad se diseñaron a la vez, para que la tienda no solo funcione, sino que cuente quién es Campos. La ejecución la coordinamos íntegramente desde reformas integrales en Alicante.
Si estás pensando en reformar una tienda o en trasladar tu negocio a un local nuevo, así es como lo trabajamos en reformas de locales comerciales en Alicante: distribución, obra, instalaciones y licencia coordinadas para que abras a tiempo.
El diseño
Así lo proyectamos

El proceso
Cómo lo construimos








Antes y después
La transformación
Galería
El resultado







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