Fachada de un edificio de viviendas rehabilitada en Alicante
El reto
Un bloque de viviendas en esquina en Alicante, con locales comerciales en la planta baja y una fachada que llevaba años sin mantenimiento. El revestimiento naranja original estaba desgastado y descolorido, con daños superficiales repartidos por los paños, los cantos de los balcones y las impostas entre plantas. No había un problema estructural, pero sí una fachada que envejecía mal y que, si se dejaba avanzar, acabaría pidiendo una reparación mucho más cara.
La dificultad estaba en la calle: una vía estrecha, con tráfico, aparcamiento y negocios abiertos en los bajos. Montar un andamio de fachada completa suponía ocupar la acera durante semanas, pedir la ocupación de vía pública y encarecer la obra.
La solución
Planteamos la obra con trabajos verticales: operarios en altura con cuerdas, sin andamio. La calle solo necesitó un perímetro de seguridad y la protección de la acera en la zona de trabajo en cada momento, sin andamio ocupando la vía pública.
Reparación antes de pintar
Antes de dar color, se repasó la fachada entera: se sanearon las zonas con el revestimiento suelto o dañado y se repararon los desperfectos superficiales. Pintar encima de un revestimiento que se está soltando solo sirve para que el problema vuelva a verse en poco tiempo.
Balcones y barandillas
Las barandillas metálicas de los balcones se trataron como parte de la fachada, no como un añadido. Se lijaron para eliminar la pintura suelta y el óxido superficial y se pintaron con un acabado adecuado para metal a la intemperie, de modo que el hierro quede protegido y no vuelva a manchar el paramento recién pintado.
Un color que ordena la fachada
La fachada pasó del naranja a una combinación de gris antracita en los paños y gris claro en las impostas, los cantos de balcón y los recercados. El contraste marca las líneas horizontales del edificio y da una imagen actual a un bloque de viviendas de toda la vida. Abajo, la planta baja se resolvió con un zócalo oscuro, que aguanta mejor la suciedad y los roces del día a día.
También el patio interior
La obra incluyó el patio interior, que en muchos edificios se queda fuera porque no se ve desde la calle, pero que sufre igual o más: humedad, poca ventilación y revestimientos que se degradan antes. Se reparó y se pintó con el mismo criterio que la fachada principal.
El proceso
Cómo lo construimos







Antes y después
La transformación
Galería
El resultado
Este es uno de nuestros proyectos de rehabilitación de fachadas en Alicante. Si imaginas algo así para tu edificio, cuéntanoslo.
¿Tienes un proyecto parecido?
Cuéntanos qué espacio tienes en mente y te decimos cómo lo enfocaríamos. La primera consulta es gratuita.
Mensaje enviado, muchísimas gracias por contactar con nosotros. En cuanto sea posible tendrás noticias nuestras.